viernes, 28 de noviembre de 2014

Una tarde de lluvia...

¡Hola de nuevo! Hoy tengo tiempo de sobra para inspirarme y mirar por la ventana a ver que se me ocurre.
Está lloviendo, suspiro, miro al teclado, tecleo y borro, vuelvo a mirar por la ventana, sigue lloviendo. Ha venido un pájaro a mi comedero en la terraza, me quedo embobada mirando como picotea los cacahuetes. Hago un movimiento brusco y se va. Vuelvo a suspirar, al fin se de que escribir. Empiezo escribiendo sobre pájaros, luego borro. No. No es un tema que me apetezca escribir. Suspiro, me entra hambre. Me levanto vagamente de la silla y voy hacia la cocina, miro a la pared y me pregunto que es lo que quiero. Galletas. Demasiado seco. Agua, esta demasiado fría. Chocolate. Si, chocolate caliente. Cuando vuelvo a mi habitación mientras se prepara el chocolate, veo que mi gato mira por la ventana. Como una tonta me acerco corriendo y veo que ha vuelto el pájaro. Se fue, me siento tonta. Me tumbo en la cama y cierro los ojos. Espero, solo oigo el golpe de las gotas de lluvia sobre la barandilla. Me acuerdo de que estaba preparando chocolate. Vuelvo a la cocina y recojo mi chocolate.
Está muy caliente. También me acuerdo de que tenía que hacer mi entrada en el blog, me agobio otra vez para ver que escribo. Se me ocurre, se me va. Finalmente lo dejo y lo termino por la noche. Ya está, esa es una tarde de lluvia.

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